Cómo elegimos el equipo de limpieza de piezas para tu proceso
La limpieza con ultrasonidos de piezas resuelve la mayoría de los casos con geometría compleja: agujeros ciegos, conductos internos, roscas y ranuras donde una boquilla no llega. Cuando la pieza es grande, plana o va en lotes de cientos de unidades, la aspersión a presión de una lavadora de cesta rotativa es más rápida. Y para el repaso puntual en taller sigue siendo insustituible un lavapiezas manual con brocha o una cabina de alta presión.
Por eso el primer paso es una prueba de lavado con tus piezas reales. Medimos el tiempo de ciclo, la temperatura y la concentración de detergente necesarios, y con esos datos dimensionamos el equipo: capacidad de cuba o diámetro de cesta, carga por ciclo, potencia ultrasónica o número de bombas, y las etapas que hacen falta (prelavado, lavado, enjuague, pasivado, secado).
Qué datos necesitamos para dimensionar la solución
- Pieza: material (acero, aluminio, latón, cobre, plástico…), dimensiones máximas y peso unitario.
- Suciedad: grasa, taladrina, carbonilla, óxido, pintura, tintas, restos de pulido, cal o residuos orgánicos.
- Volumen: piezas por hora o por turno, y si el proceso es por lotes o en línea.
- Resultado exigido: limpieza visual, preparación para pintura o tratamiento térmico, ausencia de partículas, desinfección.
Con ese perfil proponemos una configuración estándar de nuestras gamas o un diseño a medida de la máquina de limpieza, y siempre con el detergente formulado para esa suciedad.
Máquinas Lavapiezas
Nuestros lavapiezas de ultrasonidos de la gama Netkleen trabajan a 28 kHz con transductores cerámicos tipo sándwich y generadores digitales sincronizados. Las cubas van de 170 a 2.575 litros en acero inoxidable AISI 316 de 2,5 mm, con plataforma elevadora de bateo, decantador de lodos y separación laminar de aceites. Son el equipo de referencia para la limpieza de piezas mecánicas de motor, moldes, utillaje de imprenta o componentes electrónicos.
Lavadoras automáticas de cesta rotativa
Las Washkleen lavan por aspersión con barras de inyección superior, inferior y lateral sobre una cesta giratoria de 750 a 2.000 mm de diámetro, con hasta 900 kg de carga repartida y depósitos de 120 a 450 litros calorifugados. Programas de tiempo y temperatura hasta 90 °C desde una pantalla táctil Siemens: ideales para grandes volúmenes de piezas mecanizadas, bandejas o carcasas. Las versiones XL añaden una pistola de lavado a 150 bar para el repaso manual dentro de la misma cabina.
Equipos manuales y de alta presión para talleres
Los equipos ultrasónicos para talleres se complementan con dos máquinas para limpiar piezas de forma manual: el lavapiezas Duokleen, con brocha, pedal neumático y trampilla para dejar la pieza en remojo, y la cabina Hidrokleen, que combina agua caliente a 80 °C con una lanza de 150 bar en un recinto estanco con extractor de vapores. Son el complemento de mantenimiento que descarga a los equipos automáticos del trabajo pequeño.
Un solo proveedor para el equipo, el químico y el residuo
Un lavapiezas ultrasónico profesional rinde lo que rinde su baño. Por eso formulamos nuestros propios detergentes para lavadoras industriales y cubas de ultrasonidos en base agua, sin COV ni disolventes halogenados, con más del 70 % de materia activa e inhibidores de corrosión, y nos ocupamos de la retirada del residuo del baño con su documentación ambiental. Es el servicio All In One: llenado, vaciado, reposición del baño y gestión del residuo por una cuota mensual.
Compra, renting o alquiler
Cada máquina puede adquirirse con financiación hasta 3 años y 36 meses de garantía total, contratarse en renting de 12 a 72 meses con el mantenimiento incluido, o alquilarse para trabajos puntuales. La modalidad no cambia el equipo: cambia quién asume el mantenimiento y cómo se contabiliza la inversión.
Casos reales: antes y después



Preguntas frecuentes
¿Qué piezas no conviene limpiar con ultrasonidos?
Los ultrasonidos son seguros para metales, plásticos técnicos, vidrio y cerámica. Se evitan en piezas con recubrimientos frágiles no adheridos, componentes con cavidades selladas que puedan retener líquido y algunos materiales blandos que la cavitación podría marcar. En esos casos proponemos aspersión suave o lavado manual, y lo comprobamos en la prueba previa.
¿Cuánto tarda un ciclo de lavado ultrasónico de precisión?
Depende de la suciedad y del volumen de carga: un desengrase ligero de piezas mecanizadas se resuelve en minutos, mientras que una descarbonización de culatas requiere ciclos más largos con temperatura de trabajo entre 60 y 90 °C. En la prueba de lavado medimos el tiempo real con tus piezas para dimensionar el equipo sin sobredimensionarlo.
¿Podemos automatizar la carga y descarga?
Sí. Las cubas Netkleen incorporan plataforma elevadora neumática o hidráulica con función de bateo, las Washkleen admiten carro de carga y cesta extraíble, y para procesos en línea diseñamos túneles con cinta transportadora y etapas encadenadas de lavado, enjuague y secado.


